
Un espacio de conexión entre ustedes
Entre listas de invitados, presupuestos, reuniones, vestidos, opiniones y tareas pendientes, la planeación de una boda puede sentirse abrumadora. Muchas novias me cuentan que, sin darse cuenta, dejan de disfrutar algunos momentos porque están concentradas en que todo salga bien. Y es cuanto menos, entendible.
La sesión preboda es todo lo contrario. Es una pausa, una bocanada de aire, un espacio solo para ustedes dos, sin presiones, sin tiempos, sin invitados… solo ustedes.
Es donde vuelven a mirarse con calma. Donde se recuerdan por qué están aquí, qué los une y cómo se sienten cuando están juntos. Es ese momentico íntimo que muchas parejas no sabían que necesitaban hasta que lo viven.

La preboda reduce los nervios del gran día
Si te preocupa cómo te verás en las fotos, si crees que no sabes posar, o si te sientes un poco insegura frente a la cámara, créeme, es completamente normal.
Pero aquí viene lo bonito: en la sesión preboda descubrimos juntos (y me incluyo como fotógrafo, porque muchas veces es el primer contacto en persona que tenemos) cómo te ves más natural, más tú, cómo conectas mejor, qué te hace sonreír de verdad.
El día de la boda ya no tendrás miedo o inseguridad frente a la cámara. Llegarás tranquila, confiada y lista para disfrutar porque ya habrás tenido ese «ensayo emocional». Y eso se nota en cada foto.

Fortalece su conexión y propicia recuerdos
La preboda no es solo para tener fotos bonitas. Es un momento que se convierte casi en un ritual de pareja.
Durante la sesión pasa algo precioso: se toman de la mano sin prisa, se abrazan sin apuros, se dicen cosas que en el día a día no alcanzan a decirse (amo que se dé esta oportunidad y crear unas fotos muy espontáneas, brillantes, únicas). Y ese vínculo, esa energía, esa emoción se vuelve visible en cada imagen.
Las fotos preboda hablan de la esencia de la relación, no de la boda. Son el recuerdo de lo cotidiano, de lo real, de lo genuino de su relación.

Nos ayuda a conocernos y generar confianza
Para este punto, el día de su sesión preboda, ya habremos tenido varios acercamientos, varias conversaciones (llamadas, zoom, chats), pero muy seguramente será esta la primera vez que nos veamos en persona. Tener un fotógrafo que ya conocen y con quien ya entraron en confianza cambia por completo la experiencia.
La sesión preboda permitirá que:
- Te familiarices con mi forma de trabajar.
- Conozca tus gustos, tus ángulos favoritos, tu energía.
- Sepa qué tipo de fotos hacen latir tu corazón, sacarte una sonrisa o una carcajada.
- Lleguemos a la boda sintiéndonos como amigos, no como desconocidos.
Esto hace que todo fluya con naturalidad: las fotos espontáneas, los gestos auténticos, las emociones verdaderas.

Contamos una historia completa
La boda será uno de los días más importantes de su vida, sí. Pero su historia merece algo más profundo.
La sesión preboda añade un capítulo previo lleno de calma, ternura y conexión. Le da contexto a lo que viene después. Muestra quiénes son cuando nadie los está viendo, cuando el mundo se queda quieto, cuando simplemente se aman. Muestra cómo se sentían en esos días previos a su «sí, acepto».
Y cuando juntas esas fotos con las del gran día, nace algo mágico: una narrativa visual que cuenta su historia como pareja, no solo su boda.

¿Qué pueden esperar de la sesión?
Cada pareja es única, cada historia es auténtica, pero si algo he aprendido a aconsejar a mis parejas es a disfrutarse el uno del otro en un espacio como su preboda.
No necesitas saber posar. No necesitas estar «perfecta». No necesitas hacer nada complejo. Solo estar. Solo sentir. Solo dejarse llevar.
Yo me encargo de guiarlos, de cuidar los detalles, de crear un ambiente seguro y cómodo donde puedan ser ustedes mismos.
Puede ser en un lugar que los represente: la playa que aman, el lugar donde se conocieron, el centro histórico, un café bonito; lo importante no es el sitio, créeme, es la conexión.

Un recuerdo que se siente en el corazón
Cuando llegue el día de la boda y estés a punto de caminar hacia el altar, quiero que recuerdes algo: Ya vivieron un momento previo que los unió aún más.
Ya se vieron, se sintieron, se disfrutaron sin nervios ni presión. Ya crearon un recuerdo solo para ustedes dos. La preboda es un regalo que se hacen antes del «sí», un capítulo que ayuda a que todo lo demás cobre aún más sentido.

Si desean vivir esta experiencia conmigo…
Será un honor acompañarlos en este momento tan íntimo y especial. Mi intención no es solo hacer fotos, es ayudarlos a guardar en imágenes lo que se siente amar así de bonito.
Si te gustaría reservar tu sesión preboda, conversar ideas o simplemente saber más, estaré feliz de escucharte.
Tu historia merece ser contada desde el principio.

